Cómo elegir bien la mochila

CÓMO ELEGIR BIEN TU MOCHILA

 ¿HAS SOBREVIVIDO AL INICIO DEL CURSO ESCOLAR?

¡Estamos seguros de que sí! De que habéis superado y con nota esta primera semana del nuevo curso escolar. Todos los esfuerzos, nervios y estrés en la preparación de su inicio han merecido la pena. Ahora toca perfilar detalles y trabajar día a día para que nuestros hijos saquen lo mejor de ellos mismos y disfruten y aprendan todo lo que puedan. Y con el curso nuevo, ¡mochila nueva!
Durante esta fase escolar no debemos dejar a un lado la salud, siendo nuestra responsabilidad garantizar la continuidad de los hábitos saludables que ya les inculcamos en casa: empezando por el almuerzo y las meriendas, pero también con la ergonomía y cuidado de sus espaldas.
Sobre la alimentación entre horas, ya hablaremos otro día, dándoos ideas de meriendas y snacks fáciles de preparar, llevar y, sobre todo, saludables.
Hoy vamos a centrarnos en la importancia de la elección de las mochilas. Y en esta elección no sólo afecta el tipo de mochila sino una serie de factores adicionales que marcan la diferencia:

  • Tipo de mochila: ruedas o de asas
  • Forma de llevarla
  • Tamaño
  • Peso: regla del peso ideal
  • Distribución del contenido

En primer lugar, destacaremos la importancia de tener en cuenta el tipo de mochila y la forma de llevarla, en función de esa tipología.
Actualmente siguen predominando las mochilas de asas frente a las que llevan ruedas.

Las mochilas de ruedas tienen la ventaja de que no provocan molestias en la espalda, pero sí pueden tener consecuencias a nivel muscular en los brazos, hombros… Por ello, se recomienda alternar el brazo con el que se tira de la mochila de ruedas para evitar sobrecargas, sobre todo en desplazamientos largos. Otro inconveniente son las barreras arquitectónicas. La mayoría de los colegios tienen escaleras que, en el caso de uso de mochilas con ruedas, deberían subirse con la mochila a la espalda y no como suele hacerse, asiéndola con una sola mano y tirando de ella durante todo el tramo de escaleras. Como en todos los deportes asimétricos, de esta manera estamos favoreciendo la aparición de posibles lesiones.

En el caso de las mochilas de asas, es fundamental transportarlas con ambas asas, bien ajustadas y sin que la mochila apoye por debajo de la zona lumbar. Sí, lo sabemos, es muy “cool” llevar la mochila caída, ¡pero no es bueno para tu espalda! 😉

En cuanto al tamaño las mochilas, obviamente debe ser apropiado a la edad y tamaño del niño. Debe llegar desde la zona de los hombros hasta por encima de las caderas. Si baja más allá de esa zona, vamos a arquear la zona lumbar, sobrecargándola y generando molestias. Interesante que sean ajustables y no caer en modas, como ya hemos anticipado, de llevarlas sólo con un asa o apoyadas en el culo.

Existe una regla referente al peso: el peso ideal cargado por el niño no debe superar el 10% de su peso. Así, en niños de primaria éste no debería exceder los 3Kg aproximadamente.

No sólo es determinante el peso cargado, sino la distribución del contenido dentro de la mochila. A este respecto hacemos referencia a la ley de las palancas: los pesos y volúmenes más grandes se colocarán más cerca de la espalda para ejercer palanca y ayudarnos a tirar de ellos.

Y tú, ¿qué mochila prefieres? ¿has elegido bien? O después de leer este post ¿te planteas buscar alguna alternativa? Si tienes cualquier duda o pregunta, no dudes en compartirla con nosotros.

También te animamos a que escuches la intervención de Alex Vallés del pasado jueves en el programa Hoy por Hoy de Cadena Ser Zaragoza, donde habló de este tema.

http://bit.ly/EligeBienTuMochila

Nos encantará recibir tus comentarios, así como que nos plantees otras cuestiones sobre hábitos saludables que te gustaría que tratásemos.

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